Carnavales 2010
¡Ya estoy aquí de nuevo!
Esta vez quería contaros mi experiencia de Carnavales. Si el año pasado nos disfrazamos todos de Piratas, este año, a algún lumbreras se le ocurrió que sería divertido disfrazarse de los años 80.
Sí, es la época en la que muchos de nosotros nacimos pero casi imposible de representar: podríamos habernos disfrazado de manoloca, de cromos panini, de canicas, de rayuela… pero el caso es que buscábamos convertirnos en gente típica de los años 80 y no en iconos que marcaron nuestra infancia.
La verdad es que tengo que reconocer que es el disfraz más difícil al que me he enfrantado; después de barajar varias opciones: Marty McFly, Yonki con chándal fosforito, discotequero… tuve que optar por algo más “sencillo” aunque típico y así, toco pintarse la cara de blanco, una estrella en el ojo izquierdo y unos labios rojo carmersí, todo ello para intentar emular a uno de los grandes de la época: Paul Stanley.
El comienzo fue divertidísimo, en casa de una amiga nos juntamos: Maradona con un buen saco de la peor cocaína, uno de los BlueBrothers, unas cuantas chicas de discoteca de la época (pelo revuelto, maquillajes imposibles, cintas fosforitas, pendientes enormes y el imprescindible chicle), una madre como las que veíamos a la salida del colegio, un discotequero demasiado atemporal y algún que otro tímido que luego supo adaptarse a la noche.
Tras mucho beber, perder la vergüenza y darse cuenta de que quizás nuestros hijos algún día se disfracen del “nosotros actual” y se rían tal y como hicimos nosotros entonces, decidimos salir y lucir nuestros encantos. Gran decepción al ver que éramos de los muy pocos atrevidos que iban con disfraz, un bar al que no pudimos entrar, otro al que sí entramos y donde bebimos más de la cuenta, otro bar del que no recuerdo nada y un taxi de camino a casa para al día siguiente una de las peores resacas que he sufrido…¡supongo que la fiesta de los 80 habría acabado conmigo…¡ 
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