Escuela de Calor
Sí, hace tiempo que no escribo. Tengo unas ganas locas de gritarle al mundo y de comentar la triste actualidad, de escribir sobre ciertos pensamientos e incluso de dar rienda suelta a la imaginación y plasmar ciertos relatos últimamente mi cabeza se empeña en crear a partir de diversas situaciones… ¡Hasta he pensado en abrir otro blog!
Pero no será hoy, no queridas amigas y amigos, hoy tengo que dedicar una entrada a mi querido equipo de fútbol sala, el Escuela de Calor. Ocho eternos años hemos tardado en conseguir un triunfo, no es el de la más alta categoría ni mucho menos, claro que no somos los mejores así que sería injusto dárnoslo. Somos más bien un equipo normalito pero si algo nos diferencia del resto es la motivación y las ganas que le echamos. Hemos sacrificado planes, hemos tenido que anticipar las vueltas de muchos viajes, hemos tenido que ir a jugar cuando las resacas nos pedían quedarnos en el sofá toda la tarde, hemos sufrido jugando después de copiosas comidas… pero es que el Escuela, es el Escuela, un sentimiento incomprensible si no lo vives.
Me encantaría escribir una pequeña dedicatoria a todos los que conformamos ése equipo pero ya se encargó de eso nuestro siete en el vestuario; agradecer a nuestra escasa pero fiel afición sus gritos, ánimos y sufrimientos; e incluso relatar la crónica del partido que nos alzó a lo más alto. Pero no sé si es que la adrenalina todavía corre por mis venas o que en el fondo sé que seré incapaz de expresar con palabras lo vivido el sábado, los que estuvieron allí en el campo y los que, por desgracia, no pudieron estar saben de lo que hablo. Nuestro grito de guerra dice así: “!Vamos a darles? ¡Calor, calor, calor!” Y es eso lo que sentimos el sábado al alzar la copa, pero también lo que sentimos cada domingo en un partido cualquiera, será el calor de la amistad, la pasión por algo que nos une o qué se yo… Da igual, ¡enhorabuena, Escuela!
Muchos sabéis que odio el fútbol y quizás me tachéis de hipócrita. No estoy aquí para dar explicaciones a nadie, estoy en contra del negocio del fútbol y los fanatismos incomprensibles… algo que dista mucho de un equipo de amigos que se reúne los domingos. Eso sí, si llegamos a lo más alto y yo ya no puedo jugar por lo que sea, no lo dudéis, seré el hincha número uno…
Comments
Grande equipo!!!!! Ha costado, pero nos merecíamos un título. Como ya ha dicho Jaime, gracias a tod@s!!!
Felicidades!!!!!!!!!!!!!!!! ya me contó el otro jaime de vuestra hazaña!
¡Gracias! :D