Viaje por Asia

4 minute read

Hacía ya mucho tiempo que tenía ganas de hacer un viaje por Asia y sumergirme en esa cultura tan distinta a la nuestra, ¿qué mejor que aprovechar este año que tenemos amigos repartidos por allí?

Pues sí, escasos pero queridos lectores, ¡por fin he salido de este viejo continente llamado Europa! Ha sido un viaje increíble que me hubiese gustado prolongar muchísimo más pero que como todo lo bueno, tiene que acabar… Intentaré contaros cómo fue mi viaje con un grupo de becarios IC3X por aquellos lares aunque esta vez, en lugar de relatar el día a día como he hecho en otros viajes, voy a intentar agruparlo por países para que la entrada no quede demasiado extensa…

Moscú (2 de junio) La mayoría de los vuelos hacia China suelen hacer escala en Moscú, nosotros no íbamos a ser la excepción y encima nos tocaba esperar 12 horas entre avión y avión. Gracias a Julio conseguimos tramitarnos un visado y así poder visitar la capital rusa.

Saltando en Moscú

Entre los retrasos y los trenes para desplazarse del aeropuerto a la ciudad, esas 12 horas se quedaron en mucho menos y tuvimos mucho menos tiempo del que nos hubiese gustado para ver la ciudad. Moscú merece la pena, casi prefiero considerar que no la he visto para tener que volver a visitarla, me gustó mucho todo lo que pudimos ver: Plaza Roja, Kremlin (por fuera), tumba del Soldado Desconocido, varias estaciones de metro preciosas y un paseo en barco por el Moscova. Además, sufrimos el cirílico en nuestras carnes y por culpa de ello nos perdimos en la red de metro apareciendo mucho más lejos de lo que nos hubiese gustado (¡2 horas perdidas por un fallo de pronunciación!) y menos mal que apareció un chavalillo que hablaba inglés, si no, aún estaríamos por allí…

Habrá gente a la que le desesperará pero a mí me encantó llegar a un lugar y no poder ser entendido por nadie, creo que es parte del encanto de viajar.

Estación de metro de Moscú

En el aeropuerto nos reunimos con el resto de becarios que también habían decidido poner rumbo a oriente, cariñosos saludos y embarque en un vuelo de ocho horas que se nos haría eterno…

Vuelo eterno de ida

</figure>

Shanghai (3 a 7 de junio) Llegamos por la mañana, pronto, pero debido a unos problemas con la maleta de uno de nosotros tuvimos que esperar un buen rato en el aeropuerto antes de sumergirnos en la ciudad… Existen varias opciones para ir desde el aeropuerto al centro de la ciudad y nosotros optamos por la fácil, el taxi. Mientras el taxista se manejaba a gran velocidad por las autopistas aprovechamos para ver los enormes rascacielos y practicar el poco chino que habíamos aprendido en la guía, o sea, nada.

Becarios en Shanghai

</figure>

En Shanghai me acogería Pati (¡gracias de nuevo!), así que fuimos a buscarla a la Oficina Comercial situada en un centro comercial muy céntrico. Comimos por la zona y luego fuimos a casa a dejar las maletas, ducharnos y dar una vuelta por la zona para terminar encontrándonos en un barrio bastante chino y donde nos dimos un masaje de pies (¡2,5 euros por una hora!).

Templo budista en Shanghai
Becarios en el Skyline de Shanghai (dia)
Becarios en el Skyline de Shanghai (noche)

Al final, tras cinco días maravillosos por Shanghai, poníamos rumbo al aeropuerto en el tren de levitación magnética (MAGLEV) donde no pudimos alcanzar los 415 km/h pero a 300 km/h casi me da un infarto cuando se cruzó con el que venía en sentido contrario y por último, tras un rato de esperas en el aeropuerto cogimos el avión rumbo a Hong Kong.

Hong Kong y Macao (7 a 11 de junio) En la estación central de Hong Kong nos recibiría Marga, que me acogería durante unos cuantos días (¡gracias otra vez!), y de ahí iríamos a su casa a través del escalator unas escaleras mecánicas que ayudan a llegar desde la parte de abajo a los niveles más altos de la ciudad, un alivio porque el calor de esa ciudad es algo insoportable… Dejamos todo en casa y subimos al Peak desde donde veríamos anocher y nos queadríamos fascinandos por las vistas, nos hicimos las fotos de rigor, fuimos a cenar a un vientaminta y por último a tomar algo a un bar escondido entre callejones por los donde no tengo muy claro que me atreviese a pasear solo.

Skyline de Hong Kong

</figure>

Buda gigante de Lantau
Despedida en HK

Después 5 días por Hong Kong, el sábado 11 tocaba emprender la dolorosa vuelta. Utilizamos las octobpus card que tanto nos habían acompañado en la última compra, el tren hacia el aeropuerto, que sería el comienzo de un viaje de 23 horas. Volamos a Shanghai y en lugar de dormir en el aeropuerto fuimos al hotel del mismo (no, no es que me haya acomodado, fueron causas mayores); por la mañana cogimos un avión rumbo a Moscú que, aunque ya eterno de por sí, intentaron prolongarlo mediante la proyección de películas horrorosas; hicimos una escala de 4 horas en la ciudad donde había empezado todo días atrás y que ya formaba parte de un pasado muy lejano y por fin, tras muchísimas horas de viaje, llegábamos a nuestra casa.

Un viaje increíble por tierras totalmente desconocidas que consiguieron arrancar sonrisas mirase donde mirase, algunos compañeros de viaje nuevos y otros ya más que conocidos. Una experiencia única pero no irrepetible, prometo volver algún día…

Comments

Marga 2011-07-01

:)

Pati 2011-07-04

En qué país dices que será el próximo reencuentro?

elnoziya 2011-07-05

Joe nen que enviada más poco sanaaaaaaa!

un abrazo enorme! cuidate!

Jaime 2011-07-05

:D (Nada más que añadir)

Jaime 2011-07-05

Pati, hemos tachado Europa y Asia, ¿tachamos el resto de continentes que faltan? Empecemos por América... ;)

Jaime 2011-07-06

Bueno tío, no es Asia pero si quieres venir por aquí ya sabeis que estás más que invitado, solo y acompañado... ;)

Ya no se permiten comentarios en esta web. ¿Por qué?