Cumpleaños en Bucarest

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Y después de un fin de semana bastante alocado con un viernes a muerte y un sábado que aunque no se presentaban con fuerzas casi superó al viernes, llegó el martes once de octubre de 2010. Sí, cumplía años. Por primera vez, creo recordar, me tocaba trabajar el día de mi cumpleaños…

Durante el domingo hice una tarta que llevé a la ofi, típica tarta de galletas y chocolate cuya receta subiré algún día. El tiempo pasó muy despacio y la verdad es que no había ningún plan el resto del día, ya improvisaríamos.

Regalos

Quedamos los cuatro becarios en casa de Adina. La verdad es que no me lo esperaba pero me hicieron unos regalos chulísimos: un libro de recetas de cocina en rumano (así aprendo dos cosas de golpe), unos mapas de Rumanía que espero desgastar durante este año y un cactus que llevaré a la oficina para disminuir la radiación del monitor dar un toque “cool” a mi escritorio, ¡GRACIAS!. Además, ya habíamos decido el plan, íbamos a ir al casino del hotel Novotel a dejarnos nuestros dineros…

Nos juntamos con una compañera del trabajo, Andrea y enseguida llegamos al casino; como era de esperar, registro, depósito de pertenencias peligrosas como cámaras de fotos y/o pistolas y a jugar. Bueno, la verdad es que nuestro objetivo más que jugar era ir a cenar y beber por la jeta, como ya nos habían comentado el resto de expatriados con los que nos estamos juntando últimamente. La cosa cantó demasiado así que antes de entrar a cenar nos dijeron que debíamos jugar primero; vale, sin problema, cambiamos 50 leis (unos 12 euros) y jugamos durante un buen rato a la ruleta. Pasamos a cenar y nos pusimos hasta arriba de roastbeef, pato, verduras, ensaladas… acompañados de toda la bebida que quisiésemos. Como era de esperar nos pusimos hasta arriba.

Todos perdedores... ¡menos uno!

Seguimos estirando nuestras fichas iniciales aunque algunos tuvieron que ir a cambiar de nuevo, daba igual, estábamos en nuestra salsa. Seguíamos bebiendo y ¡gran sorpresa! ¡también se podía pedir tabaco gratis! En fin, como podéis imaginar un desfase que alguno le salió más caro que a otros, ya se sabe: la banca siempre gana.

Después del casino aún teníamos ganas de gastar algo más así que decidimos irnos a echar una última por el barrio de Lipscani, pero eso, la última y a casa… ;)

Comments

Alberto 2010-10-18

Pues menudo planazo Jaime, lo de la cena gratis es un buen reclamo para ir al casino, aunque claro, con estas cosas ya se sabe, se envicia uno y luego palma más de lo que pensaba

joer, como molan los casinos que se nota que sacan la pasta por el juego, en Las Vegas si estabas en una maquina habia un botón pa encender una lucecita encima y que viniera la camarera a traerte lo que quisiera, y el buffet del casino enoooorme (con comida de 74 nacionalidades diferentes, casi ná) costaba unos miseros 10$

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